Seis tesoros de Canadá para decirle sí al amor
¡Vaya reto! Un artículo para seis provincias y territorios fantásticos de Canadá. Lo aceptamos. Estamos seguros de que, cuando terminen de leernos, sabrán exactamente hacia dónde dirigir la brújula y darle rienda suelta a su espíritu viajero.
Canadá tiene muchas razones para darle un sí definitivo. ¿Qué tipo de viajeros son? No importa la respuesta, el vecino país del norte tiene lo que necesitan para el viaje más memorable de su vida o para cualquier escapada que estén planeando. ¿Arrancamos?
Columbia Británica, amor al natural
Vancouver es el punto de partida. Stanley Park el primero de sus imperdibles con senderos y playas. El famoso Acuario de Vancouver los espera. Luego tomen el Aquabus para ir a Granville Island, amarán el mercado. Para enamorarse más, a través del paladar, están Chambar Restaurant, Reflections, L’Abattoir Restaurant y la fábrica de cervezas Granville Island Brewing.

Una de las cosas que más amamos de esta ciudad es su ubicación. Muy cerca encontrarán Capilano Suspension Bridge Park para disfrutar de un día de adrenalina entre las copas de los árboles. También Grouse Mountain, para deslizarse en la Sliding Zone o para patinar. Vale la pena un paseo en Light Walk, un sendero totalmente iluminado que rodea el lago Blue Grouse.

La ciudad de Victoria también está cerca ¡y es tan hermosa! Deben darle el sí, sin dudarlo. Vayan en ferry o en hidroavión y no olvidarán la experiencia. Una vez ahí, paseen por sus calles y descubran sus pequeñas tiendas como The Papery, la joyería Skanda y Russell Books.

Su tesoro más natural es el Parque Provincial Goldstream, con cedros de 500 años, cascadas majestuosas y un río serpenteante que desemboca en el mar. Prueben el vino local en Unsworth Vineyards, Blue Grouse Estate y Merridale Cidery & Distillery.
Las pistas de Whistler esperan a los enamorados más intrépidos, en especial, entre noviembre y abril. Esquiar, practicar snowboard, caminar con snowshoes y subirse a la góndola Peak to Peak deben estar en su lista. Whistler Snowmobiling los llevará en motos de nieve hasta sitios donde las vistas son insuperables. Volar es posible en Ziptrek Winter Après Tour. Hay 10 tirolesas, 7 puentes colgantes y 2 fijos, así como 10 plataformas de observación en la copa de los árboles. Si van en invierno disfrutarán de Vallea Lumina, un recorrido que los llevará por un sendero en medio del bosque, con proyecciones y sonidos envolventes. Otro plan para dos es Scandinave Spa.

Tofino es otra joya cercana a Vancouver. De hecho el viaje de un punto a otro es parte esencial de la experiencia. Podrán ser testigos de la fuerza del mar y convertirse en cazadores de tormentas.

Si prefieren mantenerse secos, también admiren el paisaje desde una habitación acogedora en Pacific Sands Beach Resort, Black Rock Oceanfront Resort o el Wick Inn. Hay más por hacer en la Columbia Británica: el Valle de Okanagan es hogar de 120 viñedos, Vernon es famoso por sus paisajes y Kamloops tiene 100 lagos para contemplar.

Alberta, tesoros para la memoria
Calgary es el inicio perfecto para este viaje repleto de aventuras en pareja. ¿Qué ver? El Parque Nose Hill y Prince’s Island Park son un sí definitivo. Patinar en Olympic Plaza o sentarse junto a una chimenea con un chocolate, es un plan que amarán si visitan la ciudad en invierno. No se salten The Chocolate Lab y si buscan más adrenalina visiten el Parque Olímpico de Calgary para deslizarse a toda velocidad en un trineo de bobsleigh.

El Parque Nacional Banff es un destino de esos que todos merecen disfrutar al menos una vez en la vida. En el camino encontrarán Canmore Kananaskis ideal para actividades al aire libre, volar en helicóptero y pasear en trineo. La siguiente parada es Banff, un pueblo pintoresco y encantador. El centro amerita caminarlo con calma, comprar y disfrutar de las aguas termales. Y al atardecer, tomen un paseo de ocho minutos a 700 metros de altura hasta la cima de Sulphur Mountain, a bordo de la Banff Gondola.
Los enamorados tienen el sitio más romántico a sus pies: el hotel Fairmont Château Lake Louise. En invierno, el lago se convierte en una pista de patinaje natural impresionante. También exploren el castillo de hielo que construyen cada año.

Mientras tanto, el Parque Nacional Jasper es un remanso de quietud y, por lo tanto, un lugar romántico a más no poder. Preparen la cámara para fotografiar alces, venados, renos, ardillas, marmotas, borregos cimarrones, comadrejas, coyotes, lobos y hasta osos. ¡Es toda una aventura!

Suban en el Jasper Skytram, pasen una mañana de aventura en Pyramid Lake y no se pierdan una visita al Maligne Canyon que se destaca por sus formas caprichosas.

Antes de regresar a casa, pasen por Edmonton, la capital de la provincia. Es reconocida como la ciudad de los festivales y alberga al West Edmonton Mall, uno de los centros comerciales más grandes del país, ¡a llenar las maletas!

Territorios del Noroeste, romance bajo cero
Ahí la capacidad de asombro no tiene descanso. Su capital es Yellowknife, con actividades invernales que se llevan los aplausos. Sus cielos cobran vida con las auroras boreales que aparecen, en promedio, 240 noches al año. B. Dene Adventures Inc., Arctic Duchess Adventures, Dancing Skies Photo Tours y Aurora Village, son excelentes opciones para asegurar una experiencia inolvidable.

Si aman a los perros, ¡les encantará tomar un paseo en trineo jalado por huskies! Este recorrido, que puede durar desde una hora hasta todo el día según la ruta, es una aventura que los llevará a parajes indómitos. Enodah Wilderness Travel y Tundra North Travel, les permitirán hacer realidad esta experiencia icónica.

El trayecto que va de la bahía Houseboat y que conecta Yellowknife con Dettah es un sueño. Son seis kilómetros congelados en los que verán casas flotantes, chozas de pesca y esculturas talladas a mano. El paseo en moto de nieve también está disponible. En ellas llegarán a las cabañas más remotas y a espacios donde se practica la pesca en hielo.
Otra de las experiencias que transformarán su viaje de amor es el castillo de nieve que se levanta en marzo durante el Snowkings’ Winter Festival. Hay espectáculos de música en vivo y exposiciones de arte.

Quebec, entre rincones románticos
Montreal se colará en sus corazones para siempre. ¡Qué ciudad tan vibrante y multicultural, con cientos de festivales al año! Tiene al Río St. Lawrence, el mayor sistema fluvial de agua dulce del mundo y, además, su propia montaña en plena ciudad. Mont Royal Park les regalará la mejor vista para fotos memorables.

La Basílica de Notre-Dame y su espectáculo inmersivo Aura los emocionará hasta las lágrimas. Para compras está Sainte-Catherine Street mientras que RÉSO les mostrará algo que jamás han visto: una ciudad subterránea de más de 30 kilómetros con centros comerciales, estaciones del metro, museos, clubs nocturnos y restaurantes.
Dediquen un día a Espace pour la vie que incluye un Biodomo, el Jardín Botánico, el Insectarium y el Rio Tinto Alcan Planetarium. Después, suban a la Grande Roue de Montréal y disfruten del amor.

Laurentidas, por su parte, es ese lugar donde despertar en una cabaña cuyo paisaje exterior se pinta de blanco cada invierno, se hace realidad. ¿Te suena Mont-Tremblant? Está ahí, con 102 pistas de nieve que invitan a esquiar o practicar snowboarding.
La amurallada Quebec resulta también un básico en su lista viajera. ¿Qué ver? El sector de Parliament Hill, la Fontaine de Tourny, que en invierno se llena de magia con luces resplandecientes, al igual que el Battlefields Park. La Ciudadela, la Basílica Catedral Notre-Dame, Place-Royale y Fresque des Québécois, un mural con efecto visual que ilustra 400 años de historia. Terminen la jornada en Quartier Petit Champlain para subir al funicular.

Si quieren experimentar la adrenalina a 70 kilómetros por hora en un tobogán está Dufferin Terrace y, para patinar sobre hielo, Place D’Youville. Su cara más bohemia es el barrio Saint-Jean-Baptiste. En la caminata encontrarán el ascensor del Faubourg que los llevará a otra zona repleta de color: Saint-Roch.
Las parejas más aventureras querrán visitar las Cascadas de Montmorency, que son incluso más altas que las del Niágara. También están las del Cañón Sainte-Anne y el Parque Nacional Jacques-Cartier. Si aman los festivales, no se pierdan el Carnaval de invierno donde, durante 17 días, se llevan a cabo carreras de canoas sobre el lago helado y hay esculturas monumentales creadas por artistas de todo el mundo.

Ontario, diversidad sin límites
Sobre advertencia no hay engaño. Esta provincia amerita varias visitas. Toronto pinta el cielo con rascacielos espectaculares. En invierno, podrán patinar en la pista Nathan Phillips Square con su famoso letrero como telón de fondo o en Bentway Skate Trail que ofrece una ruta de casi dos kilómetros en forma de ocho. También visiten Union Winter en Union Station, de muy fácil acceso, rodeado de edificios imponentes.

La famosa CN Tower, el Aga Khan Museum, además de Little Canada, Legoland, el Royal Ontario Museum y el magnífico Ripleys Aquarium son sólo una probadita de lo mucho que ofrece esta ciudad. Para comer, Aburi Hana que fusiona la comida japonesa con ingredientes locales, Alo con lo mejor de la cocina francesa, Don Alfonso 1890 con delicias italianas, Quetzal con una parrilla de casi 9 metros, donde el maíz y México son los protagonistas, son un 10 de 10.
Las Cataratas del Niágara, por su parte, han hecho de la región una de las más románticas del mundo. Inspiración para artistas y enamorados, es algo que todos merecemos vivir. Se trata de 2.2 millones de litros de agua que caen por segundo y no se congelan ni en los meses más gélidos.

Journey Behind the Falls es un tour que los conducirá por túneles hasta pararse detrás de la caída de agua para luego salir a una terraza justo a los pies de este fenómeno natural. Se van a mojar un poco pero valdrá la pena. En algunas épocas del año se puede navegar, pero una joya que les recomendamos absolutamente, es sobrevolarlas en helicóptero.
Cerca, en Niagara-on-the-Lake, se sorprenderán con los vinos de Ravine Vineyards, Two Sisters Vineyards, Peller Estates Winery, Trius Winery y Strewn Winery. Un tip más: prueben el famoso icewine o vino de hielo que se hace con uvas congeladas.

Si aman la adrenalina, Blue Mountain es para los más extremos. Se trata del principal destino de esquí en Ontario, ubicado a sólo dos horas en carretera de Toronto. Para acelerar sus corazones y ver paisajes de ensueño, los espera Ridge Runner Mountain Coaster, además del puente colgante de Scenic Caves Nature Adventures y Woodview Mountaintop Skating. Las experiencias gastronómicas los esperan: Cheezed donde el gouda es el protagonista, Chuck Burger con hamburguesas exquisitas y The Pottery Alpine Restaurant con una fusión única de sabores. Regálense un día de relajación en Scandinave Spa Blue Mountain, un refugio ubicado en el corazón del bosque de la Escarpa del Niágara.
Dos tesoros más: Muskoka y el Parque Algonquin tienen vistas espectaculares, lagos y rutas para practicar esquí de fondo. En el bosque del Arrowhead Provincial Park encontrarán senderos iluminados para patinar. Caminen en Limberlost Forest and Wildlife Reserve y se sentirán más cerca de la naturaleza que nunca.

Y si quieren saber cómo se hace el jarabe de maple, el lugar indicado es la propiedad familiar Sugarbush Hill Maple Farm. Compren arándanos en Muskoka Lakes Farm & Winery, una bodega con muchas delicias para degustar y llevar a casa.
Yukón, romance ártico
Este destino está en la lista de deseos de tantas personas. Y cómo no, si sus auroras boreales y glaciares lo convierten en el mismísimo paraíso. Yukón no se parece a nada.

Si están listos para el viaje de sus vidas, empiecen por Whitehorse, la capital de este territorio canadiense. No se pierdan una visita al S.S. Klondike National Historic Site, un barco de vapor que data de 1937. También vale la pena ir a Yukon Beringia Interpretive Center para conocer todo sobre las grandes especies que habitaron la región y claro, la Cabaña de Jack London.
Como si fuera un sueño, ahí las luces pintan el cielo nocturno para regalar un espectáculo natural que nos hará agradecer estar vivos y disfrutar experiencias únicas con el amor de sus vidas. Los expertos de Northern Tales los llevarán a las afueras de la ciudad para esperar la aurora cómodamente. Por su parte, de la mano de Arctic Range contemplarán el espectáculo desde AuroraCentre, un refugio diseñado para disfrutar del show lejos de la contaminación lumínica. Y con Epic North la experiencia, que se hace en grupos pequeños, incluye chocolate caliente y malvaviscos en un espacio con calefacción.

Para experiencias más privadas e incluso, intrépidas, reserven con Nomada Excursions guiados por Sandra Peña, una mexicana que, cautivada por las luces polares, encontró su hogar en Yukón. Otra opción es Klondike Experience, que los llevará a las afueras de Dawson City, un pueblo legendario de Yukón.
Una cabina en Eclipse Nordic Hot Springs es una gran idea. Aquí se combina el diseño japonés, turco y nórdico para una experiencia única. Es sólo para adultos, tiene cuatro albercas de aguas termales, hamacas con calefacción personalizada, saunas, una sala de vapor, tinas de arcilla, jacuzzis y mucho más. También hay clases gratuitas de yoga y meditación. Mientras tanto, Yukon Spa en Dawson Lodge disfruten en pareja de un masaje relajante, una terapia de acupuntura y sesiones holísticas.
Canadá tiene tanto para ofrecer, que será, sin duda, un lugar al cual regresar siempre que deseen coleccionar más momentos inolvidables en pareja.
